La historia de PULSO

Por qué armé PULSO

Un lunes mi moto no arrancó. Tres semanas parada, batería muerta. Salir a pedir, renegar, y estaba por gastar en una batería nueva.

Un amigo me pasó un cargador con modo reparación. Pensé que era un juguete. Lo enchufé de mala gana… y en un par de horas, al 100%. Ahí entendí: la batería no estaba muerta, estaba abandonada.

Y nadie acá lo contaba con claridad ni daba respaldo de verdad. Por eso armé PULSO: garantía argentina, guía clara, y yo dando la cara.